Cole
Cuando estaba en el cole (1992), hacíamos trabajos grupales, los integrantes se definían por su posición en la fila, cada una formaba un grupo.
Pues resulta que nos dejaron un trabajo y me encargaron a mí para entregarlo después del recreo, al momento de entregarlo el profe dijo: “los trabajos de las filas #1 y #2 son idénticos, por lo tanto anulo ambas
Unos compañeros hicieron una carta diciendo que yo se la presté a una compañera, que copió exactamente (es más no la copió, la fotocopió). Obviamente no firmé esa carta, sospeché de otra compañera, pero no quise acusarla de hurgar en mi salveque, por no tener pruebas
Como yo no la firmé a todos nos quitaron los puntos y perdimos ese trimestre, excepto uno que sí pasó bien, en ese tiempo se presentaba un exámen de recuperación por trimestre y lo pasé, por lo que salvé mi nota, creo que ayudé a que muchos recuperaran la suya
Lo que pienso ahora, es que si a alguien merecía que le quitaran la nota de ese trabajo merecía ser yo, pero el profe no lo iba a hacerlo solamente a uno, teníamos que confesar los dos, pero también pienso que con esa carta que redactaron inculpándome a mí y a otra persona inocente no era correcto; creo que el profesor también lo notó y sabía quién era la verdadera culpable (que por cierto también firmó la carta)
A mi parecer, con lo que sé ahora de métodos de investigación (no soy profesional pero me la juego), podría haber encontrado las pruebas para incriminar a la verdadera (porque era una ELLA) culpable, aunque me hundiera con ella, creo que así hubiera sido más justo
martes, 17 de octubre de 2006
Otra del cole
Ahí estaba yo como de 14 años (creo) y me preguntan: ¿a usted le gusta esta muchacha?, a primera vista parecía una pregunta inocente, pero lo que realmente querían era que contestara algo que me enredara… explico con más detalle: si respondía que “sí” (por cierto estaba BIEN buena), entonces iban a decirle a todos que YO dije que estaba enamorado de ella y eso no me convenía mucho (luego explico esa parte) y si contestaba “no” entonces se enojaba (porque estaba a la par mía), entonces consentí con la cabeza y dije: “está bonita”; entonces no me pudieron vacilar y ella se puso muy contenta (creo que hasta se puso un toque roja). Todo eso lo pensé en una fracción de segundo, ni siquiera titubié un instante, esa fue una vez que reaccioné bien y creía que podría manejar todas las preguntas capciosas pero... me equivoqué
Salud
Cuando tenía 23 años, me faltaban 6 materias para terminar la carrera de ingeniería eléctrica, llevaba clases y trabajos (lecciones, TCU y asistencias entre otros) de 6:00AM a 9:00PM (es decir: cuando llegaba a la UCR, no habían abierto la facultad de ingeniería, cuando me iba, me obligaban porque iban a cerrar el edificio), eso pasaba de lunes a viernes, casi todos los sábados iba al menos dos horas, llevé tantas cosas en ese momento que mi cuerpo colapsó y fui a dar al hospital, estuve dos o tres años luchando por vivir, últimamente vivo en mi casa en silla de ruedas, conectado a un ventilador pulmonar las 24 horas del día, mi ventana al mundo es por medio de internet, apenas puedo dar unos pasitos (cuando me siento bien), es muy difícil para mí salir porque mis defensas son muy bajas.
Hay muchas cosas que ya no puedo hacer, pero hago muchas otras que antes no, así que lo tomo como una etapa más en mi vida y no me doy por vencido nunca
Ya han pasado 7 años desde eso y me dijeron que no iba a sobrevivir más de un año (¡ya ve!)
miércoles, 15 de febrero de 2006
Confianza
Cierto día estaba hablando con mis amigos del barrio y uno me dijo que confiaba mucho en mí y yo le contesté que no lo creía, y le dije bromeando: “no creo que confíe en mí hasta el punto de dejar que yo le ponga un cuchillo en la garganta” y él me contestó: “¡claro que sí!”. En ese momento saqué mi cuchilla que siempre andaba y sonreí malévolamente, entonces él levantó la cabeza y me mostró el cuello, yo seguidamente le coloqué la punta del cuchillo en ella (según yo bromeando) y él ni siquiera se inmutó
Vi en ese momento la calidad de amigos que tengo, puso su vida en mis manos, confió plenamente en mí.
No lo he vuelto a ver hace muchos años, espero que esté bien
martes, 31 de enero de 2006
Adiós Papi Jaime
Cuando tenía como 14 años mi abuelo me djo que para despedirse se usaba hasta luego, el uso del adiós era solamente si volvemos a ver a esa persona con Dios (a-Dios), o sea cuando se nos va… entonces, ayer 30 de enero del 2006, aproximadamente a las 8:00AM se nos fue, nació el 8 junio de 1923, tenía 82 años
Por eso ahora le digo: adiós Papi Jaime
domingo, 15 de enero de 2006
Año nuevo
Érase el 31 de diciembre de 1988 (creo), yo tenía unos 13 años (creo), llegamos a recibir el año nuevo en la casa de mis tíos, por allí de media hora o 20 minutos antes de las 12:00AM, nos pusimos a jugar policías y ladrones, mi primillo y yo éramos los ladrones y la hermana de él (o sea… 2+2=4)
Luego nos atraparon y encerraron*, cuando nos “arrestaron” nos “embotellaron” allí y mi prima amarró el portón con la reja con un nudo, extremadamente poderoso, ya faltaban 5 minutos para la llegada del año nuevo y no podíamos salir, otro tío nos quiso ayudar a escapar y ayudó a mi otro primo en salir por arriba, luego me quiso ayudar a mí pero yo no podía pasar por arriba, entonces empezó a ayudarme a deshacer el nudo, en ese momento faltaba menos de un minuto (creo) y mi tío no podía… y empieza el conteo: 10… 9… 8… ¡y me logra soltar mi tío!
¡Casi me agarra el año nuevo encerrado!, hasta la fecha no me han tenido encerrado de verdad, por ese trauma le tengo miedo a los barrotes
* El portón de la entrada chocaba con una pared y a la vez con la reja de una ventana, era una prisión perfecta,
jueves, 5 de enero de 2006
Otro engaño
La otra vez me pregunta un amigo que si tengo una cuchilla para pelar una manzana, entonces le presté la mía.
Luego de usarla fui a lavarla al baño (de la facultad) luego llega otro compa y bromea conmigo y saca otra cuchilla (casi puñal) y fingimos un duelo a muerte con cuchillos… en eso entra un desconocido y casi se muere del susto al ver el supuesto duelo, entonces guardamos las cuchillas y digo: “lo terminamos en otro momento” y nos fuimos muy serios, el otro se lo creyó todo
Ahora que lo pienso, pobrecito… espero que no le urgiera llegar al baño, porque puede ser que no haya llegado a tiempo del susto